¿Qué es Voces de Irala?

Voces de Irala (Iralako Ahotsak) es un proyecto que busca revitalizar el barrio de Irala mediante el diseño e implementación participativa de una ruta sonora autoguiada. A través de relatos, memorias y sonidos del propio vecindario, el proyecto pretende fortalecer la identidad del barrio y reconectar a las personas tanto habitantes de la zona, como a los visitantes locales y extranjeros, con su historia viva.

Un barrio con identidad e historia

Irala, también conocido como Iralabarri, es un barrio lleno de color, carácter y memoria. Su origen se remonta al sueño de Juan José Irala, quien imaginó y construyó este lugar para ofrecer a los trabajadores de la famosa Harino Panadera viviendas dignas y accesibles, junto con un entorno donde pudieran encontrar todos los servicios necesarios para vivir y crecer en comunidad.

Ese espíritu de barrio cercano, humano y el orgullo de sus raíces y evolución sigue presente hoy.

Una necesidad: volver a poner a Irala en el mapa

A pesar de su riqueza cultural y social, Irala ha perdido visibilidad dentro de Bilbao. Sus accesos limitados, el cierre progresivo de comercios y la falta de tránsito han contribuido a que el barrio quede en un segundo plano.

Aunque en las últimas décadas ha experimentado transformaciones, persiste la necesidad de reactivar sus espacios y devolverles la vitalidad que en algún momento tuvieron.

Un barrio que se escucha

Voces de Irala nace para responder a esta necesidad. La ruta sonora busca que quienes la recorran se acerquen a la historia local desde una mirada innovadora y sensorial, despertando curiosidad y motivando a redescubrir el barrio.

El proyecto aspira a generar un efecto de atracción: de comercio, de vida cotidiana, de visitantes, de nuevas oportunidades. Que Irala vuelva a ser un lugar vibrante, habitado y transitado.

Un lugar donde la gente se siente

Irala es un barrio donde se reconoce la calidez de su gente, donde la identidad se comparte y el sentido de pertenencia es palpable.

Voces de Irala quiere amplificar esas voces, hacerlas visibles y audibles, para que el barrio vuelva a resonar dentro de la ciudad.